Mi Buenos Aires Herido.
Arq. Juan Molina y Vedia
dibujos: E. Cajide - J. Fontana -R. Frangella - C. Testa - R.H. Schere Arqs.

Buenos Aires, entre la poética, la agresión y la ternura.
Arq. Mariano Arana
La ciudad de Buenos Aires ha sido, desde siempre, un referente casi mágico en el imaginario de los uruguayos. La seducción de la metrópolis, a nuestra escala rioplatense, ha sido y es aún sinónimo de Buenos Aires. Su imagen opera con la fuerza de lo próximo conjugada con el encanto de lo diferente.
Nuestra experiencia vital de Buenos Aires nos remite tanto a recuerdos de la niñez (las grandes tiendas, el subte, las primeras escaleras mecánicas) como a la frecuentación de los ámbitos profesionales, académicos y culturales, y a la valoración de su urbanidad y de su arquitectura, al recorrer sus barrios, sus espacios públicos, sus monumentos y sus ambientes calificados.
Esa experiencia nos trae la evocación de una ciudad fascinante y a la vez fascinadora. Fascinación que conservamos y también cultivamos en cada nueva oportunidad de recorrer y re-conocer una ciudad que se nos presenta (con menos frecuencia de la que quisiéramos) como apuesta y como propuesta.
Sin embargo debemos admitir que, a poco que se la conozca, que se la camine y que se la disfrute, el visitante comprueba, como bien dice Molina y Vedia, que Buenos Aires es también y por sobre todo una ciudad herida.
Esta documentada publicación devela que Buenos Aires, al mismo tiempo y en similar proporción representa los modelos o los arquetipos de la ciudad planeada y de la ciudad transgredida y agredida.
Ciudad planeada, pensada, imaginada, proyectada.
Ciudad transgredida, forzada, horadada.
Se puede sostener, a partir de una lectura atenta e intencionada de su particular historia urbana, que Buenos Aires es, en cierto modo, un producto del genio y del ingenio; en mucha mayor medida de la consecuencia de los datos del medio natural y de su emplazamiento geográfico.
Representa, a cabalidad, el sentido de ciudad como obra de arte (artefacto), obra coral, colectiva y como producto de la transformación de la naturaleza (manufactura).
En el caso de Buenos Aires comprobamos una vez más, que es en la tensión dialéctica entre la dinámica del plan y la dinámica procesal de la realidad que se gesta y se conforma el constructo urbano que hoy conocemos.
De algún modo nuestra perplejidad y nuestra rebeldía constituyen las únicas respuestas posibles a las expresiones más agudas de la irracionalidad que evidencia el tiempo presente.
Asistimos a procesos y transformaciones impensadas poco tiempo atrás. La evidencia de la urbanidad transcurre en algún sitio, con seguridad extraviado entre la imagen de la polis tradicional y la aldea global de Mac Luhan.
Será la imagen de la "ciudad global" el destino ineluctable de la vida urbana en nuestra época?. Será que estamos predestinados a seguir a pie juntillas los rumbos marcados por las evoluciones del gran capital y los centros internacionales de poder?. Creemos que no.
Aún entendemos como posibles los proyectos colectivos.
Estamos convencidos de que en el tiempo presente se dirimen cuestiones tan fundamentales para la supervivencia de la especie humana como la calidad de nuestra atmósfera, la preservación de nuestros recursos naturales y la biodiversidad; la preservación de nuestro patrimonio biológico y genético. Al mismo tiempo, consideramos igualmente imprescindible defender y potenciar nuestro sustrato cultural.
El paisaje natural y el paisaje creado por el hombre reclaman, en igual medida, un esfuerzo de lectura, de comprensión y de visión prospectiva. Advertimos que nuestras relaciones sociales, los modos de vida, las formas de convivencia, los valores éticos y las instituciones de gobierno y de control social, están sometidos a prueba; a muy dura prueba, particularmente y en muy importante proporción, en los escenarios urbanos. Vivimos un tiempo revulsivo en las relaciones sociales e interpersonales, en la técnica, la economía y la política.
La ciudad no será ya la misma.
Posiblemente nunca haya sido igual a sí misma en el devenir histórico. Desde siempre hemos sostenido que la ciudad es una y múltiple. Que es, al mismo tiempo, permanencia y cambio, memoria y proyecto.
Cada generación imagina la ciudad y se imagina a sí misma. En ese imaginar construye su propia versión de lo urbano. De ese modo es posible establecer anclajes y conexiones. Develar sustratos y vínculos, formular interpretaciones. Y, más allá de la paradoja, utopías posibles.
Estamos necesitando referencias y nuevas versiones.
Molina y Vedia nos brinda una lectura comprometida de su Buenos Aires y analiza, con ánimo de discución, las propuestas y planes que hacen a su historia, conectando pasado y presente, memoria y compromiso de acción. Sospecho que él, como yo mismo, aspiramos a un Buenos Aires que, a la vez que testimonio, devenga también profecía.
Montevideo, 1/9/99
Del Arco Iris
Ensayos de Historia Urbano
Director de colección: Juan Molina y Vedia
Diseño de colección: Rolando H. Schere
Fermín Bereterbide
La construcción de lo imposible
Juan Molina y Vedia - Rolando H. Schere
Pasajes
Rolando H. Schere