Oficio y Realidad
Único límite a las eventuales divergencias polémicas será la referencia ineludible a cuestiones de nuestra realidad nacional y de nuestro particular oficio de arquitectos.
No nos interesa la práctica de las fugas ni de la realidad ni del oficio.
Resultan caminos sin salida, por un lado, los formalismos "prestigiados" por los gerentes de las modas internacionales, y por otro, frondosas explicaciones sociologizantes que se alejan sin retorno de las obras concretas construidas.